En el ámbito de la desinfección de superficies, la eficacia esporicida siempre ha tenido que hacer concesiones. Las formulaciones más eficaces suelen implicar olores intensos, agresividad para los materiales o dificultades de manipulación. Durante años, esta solución de compromiso se ha aceptado como algo inevitable.
En la Unidad de Desinfección de HARTMANN, nos planteamos una pregunta sencilla: «¿Es posible lograr una eficacia esporicida que se adapte mejor a la realidad de los hospitales de hoy en día?».
Así es como nació Bacillol® Oxy Tissues. En vez de introducir una nueva sustancia activa, el equipo de ingeniería de formulación desarrolló un sistema activo basado en oxígeno a partir de peróxido de hidrógeno y lo optimizó con ácido glicólico, logrando una solución que combina la eficacia esporicida con una mayor facilidad de uso.
En HARTMANN, la innovación comienza con una pregunta sencilla: ¿cómo ayudamos a los profesionales sanitarios a afrontar los retos clínicos diarios con mayor seguridad e inteligencia?
En la prevención de infecciones, esto suele pasar por cuestionar los estándares establecidos en vez de aceptarlos sin más. Con Bacillol® Oxy Tissues, hemos aprovechado nuestra experiencia en formulación para transformar un principio activo muy conocido en una solución adecuada para los entornos médicos de hoy.
De la solución de compromiso a un nuevo equilibrio

El resultado es una toallita esporicida diseñada para ofrecer un rendimiento fiable frente a patógenos tan exigentes como las esporas de Clostridioides difficile, con tiempos de contacto prácticos y evitando las limitaciones comúnmente asociadas al ácido peracético.
En el caso de Bacillol® Oxy Tissues, el desafío era técnicamente exigente. El peróxido de hidrógeno constituye un potente agente oxidante, pero también es reactivo y sensible. Transformarlo en un formato de toallita lista para usar, estable y con eficacia esporicida constante exigió una profunda experiencia en formulación, compatibilidad de materiales y diseño de sistemas.
No se trata de un único avance puntual. Este producto es el resultado de un proceso de optimización continua en el que se integraron química, materiales, envasado y flujo de trabajo del usuario, hasta conseguir un nuevo equilibrio entre rendimiento y practicidad.
En el caso de Bacillol® Oxy Tissues, el desafío era técnicamente exigente. El peróxido de hidrógeno constituye un potente agente oxidante, pero también es reactivo y sensible. Transformarlo en un formato de toallita lista para usar, estable y con eficacia esporicida constante exigió una profunda experiencia en formulación, compatibilidad de materiales y diseño de sistemas.
No se trata de un único avance puntual. Este producto es el resultado de un proceso de optimización continua en el que se integraron química, materiales, envasado y flujo de trabajo del usuario, hasta conseguir un nuevo equilibrio entre rendimiento y practicidad.
Diseñado para ofrecer confianza en situaciones de alto riesgo
Puede que los profesionales sanitarios no necesiten un producto de desinfección esporicida a diario, pero cuando lo necesitan, no hay margen para la incertidumbre. Al mismo tiempo, la formulación activa basada en oxígeno se ha diseñado para aunar la eficacia y la compatibilidad con los materiales, convirtiéndola en una solución ideal para superficies sensibles en entornos próximos al paciente.
Además, al prescindir deliberadamente del ácido peracético, la formulación contribuye a una experiencia de uso más agradable, un factor relevante en entornos clínicos exigentes donde la aceptación por parte del personal es clave para la adopción del producto.
Además, al prescindir deliberadamente del ácido peracético, la formulación contribuye a una experiencia de uso más agradable, un factor relevante en entornos clínicos exigentes donde la aceptación por parte del personal es clave para la adopción del producto.
La innovación es un proceso, no un momento puntual
El desarrollo es fruto de un proceso de innovación estructurado que caracteriza el enfoque de HARTMANN hacia los nuevos productos. Las ideas surgen de múltiples fuentes: la práctica clínica, la información del mercado, la experiencia regulatoria y la investigación científica. Los conceptos iniciales se moldean a través de procesos internos de innovación y se van refinando progresivamente. Más tarde, estas iniciativas son evaluadas por equipos multidisciplinares que incluyen la gestión de producto, I+D, aseguramiento de calidad y funciones de la cadena de suministro.
«En HARTMANN, la innovación comienza con la voluntad de cuestionar lo establecido y de replantear los retos clínicos»
La consolidación de una cartera de innovación en crecimiento
Bacillol® Oxy Tissues representa mucho más que un lanzamiento de producto: refleja la amplia visión de HARTMANN y su compromiso más allá de las soluciones establecidas. En un mercado donde muchos productos se parecen a primera vista, la verdadera diferencia reside cada vez más en la calidad de la formulación, el diseño de la aplicación y la facilidad de uso en la práctica diaria.
Nuestro objetivo no varía: traducir la experiencia y el conocimiento en soluciones prácticas que mejoren los resultados y faciliten el día a día en los entornos médicos y sanitarios.
Los desinfectantes deben utilizarse de forma segura. Lea siempre la etiqueta y la información del producto antes de su uso.